sábado 22 de marzo de 2008

Por una resurrección subversiva


¡Por esto creo en la resurrección subversiva!

Cuando pasó el sábado, María Magdalena, María madre de Santiago, y Salomé compraron aromas para embalsamar el cuerpo…Pero él les dijo: No se asusten. Ustedes buscan a Jesús Nazareno, el que fue crucificado. Resucitó; no está aquí;…
(San Marcos16:1-8)


En nuestra tradición cristiana este Domingo de Resurrección, o de La Pascua, requiere de una interpretación crítica que despedace todo el misticismo enajenante que se ha dedicado a la tarea de desligarle de sus dimensiones sociales y políticas.

Soy fiel creyente que de todas las acciones subversivas del compañero y hermano Jesús y de sus compañeros/as el asunto de su resurrección es la más revoltosa, revolucionaria, rebelde, insurrecta, conspiradora y agitadora y por supuesto, subversiva.

En el contexto social, político, económico y espiritual de Palestina como una colonia del Imperio Romano, ¿cuál es entonces el significado de la resurrección de Jesús? Dos mil años después y en el contexto homogéneo imperialista-capitalista-guerrerista de Estados Unidos, ¿Cuál es entonces el significado histórico-político de la resurrección de Jesús? Muy simple, el mensaje liberador es uno y similar al que se le envió a Roma: Jesús vive y la lucha sigue, punto.

Este mensaje esperanzador es el que debemos de rescatar con la intención de por un lado resucitarle al pueblo la creencia en una utopía practicable y por otro lado resucitarle el deseo de organizarse y movilizarse hacia la construcción de un paraíso terrenal con mujeres nuevas y hombres nuevos. Que no se nos olvide, nadie va al cielo sin pasar por la tierra. Por lo tanto, resucitemos la esperanza que subvierte y destruye todo lo que tenga la capacidad de destruir a la humanidad. ¡Por esto creo en la resurrección!

Ahora bien, en todo este asunto de la resurrección divorciada de un misticismo enajenador, me parece importante enfatizar la necesidad de erradicar una serie de realidades que son enemigas de estos procesos de transformación y liberación. Por ejemplo, cuando María Magdalena, María madre de Santiago, y Salomé, con una acción de fe revolucionaria decidieron visitar el lugar en donde Jesús había sido enterrado, demostraron con su movilización la continuidad de un proyecto solidario que ni la muerte puede detener. ¡Estas mujeres no le tenían miedo al Imperio Romano ni mucho menos a sus lacayos de la religión dominante!

Interesante en este proceso de subversión es que este operativo estaba organizado y dirigido por mujeres, esas discípulas de Jesús que la Iglesia ha ignorado buscando la manera de ubicarlas en la invisibilidad. Todo esto por supuesto para buscar una manera de justificar la teología de la supremacía masculina. Definitivamente Jesús tenía una manera de pensar y de accionar feminista radical y esto hay que resucitarlo.

También me parece que de frente a las atrocidades guerreras que estamos viviendo tendríamos que declarar la necesidad de resucitar la verdad. Esa que ha sido víctima en todo este asunto de la guerra genocida contra el pueblo de Afganistán y de Irak y en donde el gobierno de Estados Unidos directamente y el resto del mundo con su indiferencia, hemos asesinado a más de un millón de seres humanos y otros/as miles arrestados/as, secuestrados/as, encarcelados/as y torturados/as.

Con la mentira de exportar democracia y liberar a la gente, las mentiras en los medios de comunicación, con la bendición de las instituciones religiosas, mercadean la desinformación como medida de control a través de la opresión y exclusión. Que no se nos olvide, fue con la mentira que se justificó el arresto, crucifixión y asesinato de Jesús. También fue con la mentira que entramos en una guerra genocida contra Afganistán e Irak. Y es con la mentira que se sigue tratando de destruir los gobiernos de Cuba, Venezuela y Ecuador y proteger y bendecir a gobiernos genocidas y terroristas como el de Estados Unidos, Colombia o el de Israel, por solo mencionar tres.

Por último, y no menos importante, quiero presentar la necesidad de resucitar la paz con justicia. Es cierto que no hay paz sin justicia y que no puede haber justicia sin perdón. Pero todo esto está incompleto si en el proceso de buscar la paz no existe la restitución de la justicia antes de llamar a la reconciliación. Quienes están en el poder tienen la mala costumbre de llamar al perdón, a la reconciliación y al borrón y cuenta nueva, dentro de un proceso de impunidad que les protege para que no tengan que lidiar con una restitución de la justicia que sea restaurativa. Aquí podemos identificar todos estos circos políticos de Comisiones de la Verdad en donde las víctimas siguen esperando justicia. Vea por ejemplo los casos de las dictaduras en Argentina, Chile, Guatemala, Haití, Paraguay, El Salvador, o los casos de genocidas como Augusto Pinochet de Chile, Alfredo Stroessner de Paraguay, Jean-Claude Duvalier de Haití, Joaquín Balaguer de República Dominicana, Anastasio Somoza en Nicaragua, o Henry Kissinger y George W. Bush de Estados Unidos, por solo mencionar algunos países y/o nombres. ¿Qué ha pasado con la paz con justicia?

Por supuesto, es importante recordar que nuestra resurrección subversiva, si es verdad que está conectada al proyecto liberador de Dios tiene que ser una resurrección que rechaza abiertamente al capitalismo, colonialismo, imperialismo, sexismo, individualismo, dogmatismo, heterosexismo, racismo, militarismo, por solo mencionar algunos demonios. ¡Esto hay que eliminarlo porque atenta contra la paz con justicia!

Por lo tanto, como la cruz también puede ser un símbolo de liberación, sigamos creyendo en la resurrección que tiene la capacidad de subvertir la injusticia y convertirla en la liberación del pueblo. ¡Jesús vive, la lucha sigue!

Por:Padre Luis Barrios
Iglesia San Romero de Las Américas

New York, New York

22 de marzo de 2008

lbarrios@jjay.cuny.edu

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Una aproximación a su penar...Por qué se arroga la muerte y resurrección para redimirnos. de qué, de quién? Acaso no será para salvar la culpa que lo atormentó toda su vida la del carpintero que dejó que se mataran tantos niños? Jesús para qué se inmola? Si las madres de esos niños asesinados por Herodes, contaron con el silencio de José....Si José sabía de la matanza, por qué no les dijo s sus vecinos, amigos y compañeros de lucha? Qué pretende subvertir el nazareno? Su dolor? La culpa de su padre?

Blogalaxia Bitacoras.com Blogs México
imagen